Un proyecto de modelismo naval que exigió precisión milimétrica y un profundo conocimiento de la ingeniería del siglo XVIII.
Reproducir a escala 1:72 el casco de un navío de línea de 104 cañones, incluyendo la curvatura exacta de las cuadernas y la disposición de las cubiertas, utilizando solo planos históricos parciales.
Se optó por el tallado en madera de tilo con refuerzos de contrachapado, empleando herramientas de corte de precisión y adhesivos neutros para evitar deformaciones. Se digitalizaron los planos para verificar simetrías.
El proceso abarcó 14 meses de trabajo, con 200 horas dedicadas solo al entallado del casco y la instalación de la jarcia firme. Se aplicaron técnicas de envejecimiento con tintes al agua para lograr un acabado histórico.
Maqueta finalizada con un 95% de fidelidad estructural respecto a los planos originales del Almirantazgo. Galardonada con el primer premio en la Exposición Nacional de Modelismo 2024.
Documentos técnicos
Desde el estudio del navío original hasta la maqueta terminada, cada fase requiere precisión y paciencia.
Estudiamos planos originales, grabados y documentación de archivo para comprender la estructura y detalles del barco.
Seleccionamos maderas nobles y tallamos el casco a escala, respetando las líneas de agua y la curvatura original.
Montamos la jarcia firme y de labor con hilos de algodón, imitando la disposición de cabos y velas del siglo XVIII.
Incorporamos cañones, timones, anclas y otros elementos de latón y madera con precisión milimétrica.
Aplicamos capas de barniz mate y pintura acrílica para proteger la madera y resaltar los colores históricos.
Montamos la maqueta sobre una peana de nogal y aplicamos tratamientos antipolvo para su preservación a largo plazo.